¿Cómo hacer hígado a la parrilla?

En esta ocasión te enseñaremos a preparar hígado de ternera a la parrilla. De por si, el hígado posee un sabor intenso característico, el cual mejoraremos con una rica salsa para marinarlo que además le proporcionará mucha jugosidad.

Comer hígado es muy beneficioso para la salud, por ser una fuente rica en vitaminas del complejo B12, vitaminas A, C, D y E. Además, en su composición destacan varios minerales como el magnesio, zinc, calcio, fósforo, yodo, hierro y potasio. Es bajo en calorías y es el alimento ideal para aumentar la hemoglobina.

Cada una de estas propiedades alimenticias, favorecen de forma muy positiva a nuestro organismo, mejorando la visión, fortaleciendo el sistema inmunológico y la regeneración de los tejidos. Todo este cúmulo de beneficios están reunidos en una exquisita proteína animal que estaremos preparando en la parrilla.

¿Cómo elegir un hígado de ternera?

Puedes comprarlo fresco o congelado. El hígado de ternera es una carne muy suave, una característica que acelera su cocción. Además, es de olor dulce y de color rojo intenso. Si el olor es amargo, hay que abstenerse de comprarlo. Para cocinarlo, siempre hay que lavarlo bien y retirarle los vasos y películas que contiene.

Ingredientes

  • 1 kg de hígado de ternera
  • 1/3 Vaso de Vino blanco
  • 1/3 Vaso de Vinagre
  • Aceite de oliva
  • Orégano
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones paso a paso

  • Lo primero que haremos, es limpiar el hígado retirando los vasos y películas que lo recubren y enseguida lo lavamos bien.
  • Procedemos a cortarlo en varias piezas, puede ser en rodajas.
  • En una fuente mediana, mezclamos el vinagre y el vino, y luego, colocamos el hígado limpio para lograr que se marine por unas 4 o 5 horas aproximadamente. También puede dejarse marinando desde la noche anterior al  asado.
  • Extraemos el hígado de la fuente, y le escurrimos el exceso de líquido. Usar papel absorbente es una excelente opción para este paso.
  • Luego, le añadimos unas cuantas gotas de aceite de oliva, lo salpimentamos al gusto y le esparcimos orégano por ambas caras.
  • Lo colocamos en la parrilla bien caliente, y se deja asar por ambos lados cuidando que no se cocine demasiado. Cuando esto ocurre, el hígado se seca y su carne se endurece.